Naná es florista y fitoterapeuta pero, por sobre todas las cosas, dice:
“soy trabajadora de la tierra, agricultora, ese es mi lugar seguro y feliz, con los pies y las manos en la tierra”.

Creo que todos tenemos una planta que nos conecta directamente con la infancia, cuál es la tuya? A dónde te traslada?
Un abuelo árbol (un paraíso) que estaba en el patio de la casa de mi infancia. Me lleva directo a los veranos jugando debajo de su sombra, recuerdo su olor, su textura. Fue una persona más que habitaba la casa y presenciaba cada momento.
Cómo nació el deseo de habitar una vida más lenta en tu propio campo?
Fue un sueño que tuve siempre, después de pasar muchos años en la ciudad el deseo se hizo más profundo y necesario, sentí que había cumplido un ciclo, que ya no podía seguirle el ritmo a la vorágine de Buenos Aires y tampoco quería, necesitaba realmente un lugar donde extender mis raíces.
Cómo es el planeamiento de la huerta y el jardín? Hay lugar para lo salvaje y espontáneo?
Mentiría si dijera que hay mucha planificación la verdad, pero fue un proceso de varios años llegar a esto… Me gusta decir que es un diálogo constante, yo elijo qué sembrar pero después hay un momento de escucha, una charla con la naturaleza en donde ella también propone, vamos siendo en conjunto. Cada vez hay más espacio para lo salvaje y espontáneo porque cuando dejás ser y soltás el control empieza a suceder la magia.
Qué aprendiste (o seguís aprendiendo) sobre vos en el proceso de hacer tu propia huerta y jardín?
Aprendí y aprendo a trabajar con la frustración y el error, vivimos en una sociedad que no nos permite equivocarnos, el jardín me enseñó que el error es, en realidad, la única forma de aprender y poder avanzar ¡Eso me encanta! Porque finalmente no solo se trata de sembrar y cosechar, el camino que te lleva hasta ahí es el verdadero tesoro y está repleto de enseñanzas.

Cómo te vinculas con las plantas? Considerás que son seres sensibles? Por qué?
Me siento una más, les hablo, les canto, las mimo… tengo un vínculo muy cercano con ellas, claro que son seres sintientes, hay muchas investigaciones científicas que lo comprueban, pero también hay algo infinitamente más sutil que solo llega a quienes estamos abiertos a escuchar… Hay muchas maneras de hablar y comunicarse, no sólo las palabras y eso también fue un aprendizaje enorme y un gran regalo que me trajo esta vida…
En tu cuenta compartís lecturas afines a plantas y naturaleza, qué libro recomendas para leer en Verano? Por qué?
Qué difícil! “Una trenza de hierba sagrada” de Robin Wall Kimmerer porque siento que es una combinación hermosa entre el mundo científico y el espiritual, pero por sobre todas las cosas porque el mensaje que deja es un mensaje que siento que es urgente para estos tiempos que corren: recomponer nuestros lazos con las plantas, entenderlas como seres y no como cosas y sobretodo conectar con la reciprocidad. No se trata solo de extraer cosas para nuestro beneficio personal sino de encontrar un equilibrio y devolverle a la tierra todo lo que ella nos da. Las plantas existieron muchísimo tiempo antes que nosotros, ¿no sería lo más lógico que busquemos aprender de ellas? Bueno, un poco de eso va este libro hermoso 🙂

Si fueras una flor de tu jardín serías:
Uyyyy creo que la equinácea porque me costó mucho cultivarla, fue un desafío hermoso entender lo que me estaba pidiendo y verla florecer por primera vez… Me regaló uno de los primeros aprendizajes del jardín “nunca te des por vencida” …. y un aroma sutil delicioso cuando estas cerquita.
Si fueras un paisaje serías:
Una pradera de flores silvestres
Un momento del día:
La mañana, el silencio y la luz de las primeras horas del día son un regalo enorme.
Una estación del año:
Me gustaría decir que primavera porque todo se pone hermoso y explota de color… pero el otoño tiene algo especial, como una sensación de que el tiempo empieza a detenerse, me permite contemplar sin prisas y tiene un aire entre nostálgico y romántico que me encanta!
Una palabra:
Petricor, el olorcito que sale de la tierra cuando llueve, que delicia.
El aroma de una planta/flor:
El espinillo en flor.
Algo para sembrar en 2026:
Entrega.
Algo para cosechar en 2026:
Expansión! 🍄
